Inundaciones en Ty Pont Haearn (II)
Siguiendo con el post anterior y después de haber pasado la noche en el hotel, durmiendo de lujo eso sí, llegamos a la residencia a eso de las 12 de la mañana para comprobar el estado en que habían quedado nuestros pisos y coger algo de ropa, puesto que no nos habíamos llevado nada. Tras ello, nos habilitaron una sala de reuniones en un hotel cercano (2 minutos andando) para pasar el día. Iba a ser largo, puesto que hasta las 20h no íbamos a poder volver a habitar la residencia, unos en sus habitaciones, otros en unas provisionales.
El día fue de lo más variopinto. Había mantas, almohadas, sillas, moqueta…es decir, todo lo necesario para pasar el día. Había incluso hasta comida, café y bebida. La comida fue unos cuantos sandwiches y unas bolsas de patatas, además de algo caliente como son las patatas fritas que a todos gustan. Tras el almuerzo la gente hizo de todo. Hubo algunos que se fueron a dar una vuelta por los bares cercanos y otros decidieron matar el tiempo durmiendo o viendo su serie preferida. A eso de las 18:30 se montó una larga cola en torno a una salita de al lado (éramos unas 150 personas) porque se acercaba la hora de cenar. Un pequeño buffet con pizza, macarrones y pan, creo que también había saladitos, montaron para calmar nuestras ganas de echar algo al estómago. Tras ello, nuestro grupo de españoles decidió comprar bebidas por su cuenta; era sábado por la tarde y claro, había que empezar la fiesta. Los extranjeros empezaron a seguir sus pasos y allí, aunque con falta de música, empezaron las risas y presentaciones entre todos los de la residencia.
A la hora indicada, empezaron a llamar a las personas afectadas a las que les asignarían otra habitación provisional. La organización estaba bien montada, puesto que iban por grupos de pisos, según la planta en la que estaban. Al llegar a la residencia nos dieron la llave de nuestra nueva habitación, al igual que una toalla, juego de sábanas, edredón nórdico y almohada, para pasar la noche por si se había mojado lo de nuestra propiedad. Al mismo tiempo nos ofrecieron víveres, para un día, ya que la luz la habían cortado y la comida que había dentro de las neveras podría haberse estropeado.
Ahora estoy en la habitación provisional, igual que la anterior pero en un piso de 5 habitaciones, cuando la mía era de 3. El caso es que en breve nos trasladarán a nuestra anterior habitación para continuar con la normalidad.
Todo ha sido una experiencia, con un final feliz y una demostración que este país, por muy avanzado que sea en tecnología, se encuentra algo tercermundista en otros aspectos.
PD: A eso de las 18h de la tarde del domingo, saltó la alarma de nuevo, pero claro, nadie hizo ni caso.

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